En esta ocasión daremos algunos alcances del concepto de tolerancia y su importancia en el afronte de los problemas y actividades de la vida diaria.
La Tolerancia, es un concepto amplio pero vamos a definirlo de una forma sencilla: Capacidad de “resistencia”, de digerir, sobrellevar, afrontar las situaciones cotidianas, tanto las placenteras como las displacenteras. Simbólicamente es una especie de “resorte” que uno va desarrollando en la vida, dándose la posibilidad de que ese “resorte” sea débil o resistente.
La Tolerancia se nutre de tres fuentes:
Tolerancia biológica: Umbral biológico de resistencia con el que nace uno y promueve el temperamento. El umbral se diferencia de una persona a otra, siendo en ocasiones umbrales bajos, medianos o elevados. Esto se refleja desde la niñez a través de presencia constante de ansiedad, temores, irritabilidad, etc.
Tolerancia Psicológica: Conjunto de habilidades, recursos psicológicos que uno puede aprender en su desarrollo y crecimiento, siendo elementos importantes en el manejo del estrés.
Tolerancia Neuroquímica: Viene a ser el equilibrio de neurotransmisores en función a una sana alimentación durante la vida.
A continuación desarrollaremos de forma amplia la relación existente entre alimentación y calidad de Neurotransmisores:
Recordemos que cuando una mujer se embaraza, tiene en su vientre a un organismo que se va a nutrir a través de ella, calidad nutricional que estará en función a sus hábitos alimenticios. Desde ese momento, el equilibrio adecuado o no de nutrientes, sumado a los acontecimientos externos (vida tranquila en el hogar, problemas familiares, etc.) e internos (enfermedades, tensiones, etc.), van a ir influenciando en el desarrollo del niño estando aún sin nacer.
Cuando nace la criatura, somos conscientes que aún sus diversos órganos y sistemas estarán en proceso de formación, reforzamiento y consolidación. Un ejemplo palpable es que si a una criatura de dos semanas de nacida le damos un pedazo de torta, es probable que de inmediato tenga problemas digestivos severos; esto debido a que aún su estómago no cuenta con las sustancias o mecanismos defensivos para procesar dicha torta.
Así sucede con los demás órganos. En esta oportunidad quiero detenerme en EL CEREBRO. Dicho órgano tendrá que ir desarrollándose en el niño, de tal manera que más adelante le permita hacer uso de todos sus potenciales en la escuela, juego, sus relaciones interpersonales, etc.
Recordemos que el sistema nervioso esta constituido por células denominadas neuronas. Estas neuronas contienen unas sustancias químicas muy importantes que se llaman NEUROTRANSMISORES. Hasta la fecha se han descubierto unos 200 neurotransmisores, teniendo muchos de ellos influencia en los estados emocionales, aprendizaje, etc.
Cuando una criatura nace, la “fábrica” de neurotransmisores seguirá produciéndolos, para ir llenando gradualmente el “almacén”, de tal manera que aproximadamente a los 14 o 15 años de vida, se logra cumplir dicho objetivo, informando que la “fábrica” deje de producir en mayores cantidades, salvo que la persona tenga una experiencia estresante que disminuya la cantidad. El problema es que cuando se llena dicho almacén hay dos opciones de calidad, tener un “AUTO TICO” o un “MERCEDEZ BENZ”. ¿De qué depende?, según Patrick Holford, de la calidad de comida que hemos y estamos ingiriendo. Por ejemplo, si un adolescente tiene 17 años y luego de una relación sentimental de un año su enamorada lo abandona, es normal que la cantidad de neurotransmisores disminuyan aproximadamente en un 5%, lo cual se reflejará en una baja en su estado anímico, confusión, etc. El problema es que esa experiencia impactante lo asumirá con UN TICO o UN MERCEDEZ BENZ. Creo que resulta obvio preguntar con cual tendrá un mayor impacto emocional y dolor.
Naturalmente será mayor el impacto si su calidad fuese de UN TICO; es decir, una vez más estará en función a como se haya y esté alimentándose.
Imagínense ustedes a una persona que tiene constante estrés en el trabajo, con su familia, en el estudio, etc., el día a día demandará que funcione con neurotransmisores que tengan la calidad de un MERCEDEZ BENZ.
Los estudios señalan que cuando la persona llega a promediar los cuarenta años de vida, los neurotransmisores bajan en producción en un 20%, o sea se funciona con el 80%, debido a que el organismo ya no está en capacidad de poder aprovechar todos los nutrientes, requiriendo suplementos, vitaminas, etc. que compensen dicha deficiencia. Una vez más, el adulto afrontará los problemas futuros (menopausia, andropausia, vejez, jubilación, etc.) con dos posibles calidades: UN TICO o UN MERCEDEZ BENZ. Es por esta razón muy importante cuidar la calidad alimenticia.
En los casos de adicciones, alcoholismo, bulimia, obesidad, ansiedad severa y en los trastornos de personalidad, esta reducción del 100% al 80% de neurotransmisores se da mucho antes, si la persona tuviese estas dificultades antes de los 40 años.
Es este alcance que me permite señalar, como profesional que le gusta la investigación, poder sugerir que consideren la alimentación sana como uno de los elementos cruciales en el desarrollo de la persona y calidad de vida. Más aún si está demostrado que los NEUROTRANSMISORES se constituyen a partir de AMINOÁCIDOS y gran parte de estos provienen de los ALIMENTOS, en especial LAS PROTEÍNAS SANAS COMO LA SOYA PROCESADA, PESCADOS AZULES, HUEVO, MENESTRAS, ETC.
Esperamos que este escrito sirva para reflexionar y mejorar nuestra calidad de vida y tener en cuenta que una alimentación sana, que incluya LA NUTRICIÓN CELULAR y un equilibrio adecuado de los alimentos, promocionará una salud duradera e integral en las personas.
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